La Biblia promete la renovación de toda la creación, cielo nuevo y tierra nueva, basada en la encarnación, la vida, la muerte y la resurrección de Jesucristo. Lamentablemente esta promesa ha sido olvidada o malentendida por mucho tiempo debido a que la iglesia no ha entendido plenamente el significado de la enseñanza bíblica sobre la creación y la nueva creación.
La Biblia narra la historia de cómo se rompió la relación entre Dios, la humanidad y la tierra, no sólo entre Dios y la humanidad. Este es el evangelio completo y tiene el poder para sanar el largo divorcio teológico entre la tierra y el cielo. La resurrección de Jesús por el poder del Espiritu Santo es la clave, y la iglesia como cuerpo de Cristo es el agente principal que Dios está usando para reconciliar consigo todas las cosas por medio de Jesucristo, tanto las que están en la tierra como las que están en el cielo. La restauración final de toda la creación realizada por Jesús es la gran esperanza y promesa del evangelio, y él llama a la iglesia a ser su comunidad sanadora aquí y ahora por medio de la misión integral, que incluye la evangelización, el discipulado y la misión profética.